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Categoría: LOCAL

Si doña Gelmy sigue con su empecinada intención de apropiarse de un predio que ya vendió, de manera definitiva oscurecerá el plan de trabajo de la presidente municipal portomorelense.


Héctor Cobá
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La contradicción en boca de Lucina de la Candelaria, exresponsable municipal de educación municipal y hoy concejero de educación, cultura y deportes del gobierno de Laura Fernández Piña (2018-2021), presume que usará todo el peso de la regiduría para conservar su casa, vendida y notariada con su respectivo contrato, despojo que ya se investiga tras la denuncia del acto.

Esta persona desoye, a pesar de ser parte del gobierno portomorelense, la reciente incorporación de Puerto Morelos a la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para trabajar al ritmo de los objetivos en desarrollo sostenible, dañando imágenes con su ilegal acción, salvo que la autoridad demuestre lo contrario.

Aunque ésta firmó un contrato de compraventa de una casa en el Fraccionamiento Los Héroes, en julio de 2018, incluso legalizada ante notario público, datos consignados ya en una carpeta de investigación, en la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo.

Preocupa su actitud debido a que ella funge como regidora en Puerto Morelos, en los roles de vocal, secretaria y presidente en el Cabildo, para el periodo 2018-2021, en las comisiones ordinarias de Educación, Cultura y Deportes, Igualdad de Género, Desarrollo Familiar y Grupos Vulnerables, Turismo y Ecología, y Salud Pública y Asistencia Social; establecidas en octubre de 2018.

Sí que aterra la presencia de la exdirectora municipal de Educación, en el periodo anterior de Fernández Piña (2016-2018), sálvese quien pueda, en temas tan álgidos de educación, cultura, deportes, igualdad de género, desarrollo familiar y grupos vulnerables, turismo, ecología, salud pública y asistencia social. Con esos regidores amigos para qué queremos regidores enemigos.

Entonces ¿qué modelo educativo desea implantar la hoy presidenta, vocal o secretaria (de forma indistinta) de las comisiones ordinarias de Educación, cultura y deportes, Igualdad de género, y Grupos vulnerables? Pobre comunidad de Puerto Morelos necesitada de cultura y educación, pobres habitantes ávidos de sobrellevar su vulnerabilidad.

¿Será su modelo educativo y cultural de Uribe Estrella, el de cómo despojar un bien inmueble sin que le importe dañar la imagen de la presidenta municipal Laura Fernández Piña? La que, por cierto, calladita, también aspira ser candidato a gobernador de Quintana Roo, silla que ya pronto dejará de calentar Carlos Joaquín González.

Olvidadiza que su responsabilidad es “el estudio, dictamen y propuestas de solución de los problemas de los distintos ramos de la administración pública municipal” no perjudicar y dañar la administración pública.

Estos dislates pueden ser producto de su parranda colombiana, ya que eufórica y vocifera que cuenta con el apoyo de Fernández Piña y que va a usar todo el peso de la regiduría para conservar el bien inmueble en disputa, sin darse cuenta que la salpicada marca tamaño mamut, con una tonelada de lodo a la también presidenta de la Conferencia Nacional de Municipios de México (Conamm).

Si doña Gelmy sigue con su empecinada intención de apropiarse de un predio que ya vendió, de manera definitiva oscurecerá el plan de trabajo de la presidente municipal portomorelense, “baja” a su aún jefa, y allana el camino para los multicolores Marybel Villegas o José Luis Pech; eso sí dándole en la torre a los hilos tenebrosos manejados por el exgobernador Félix González
Canto.

Partiéndole su m mayúscula a su jefa, tirando al manglar uno de los 17 objetivos de la ONU para el desarrollo sostenible, como los de “salud y bienestar”, “educación de calidad”, “igualdad de género”, “trabajo decente y “paz, justicia e instituciones sólidas”. ¡Ahora los monaguillos son satánicos!