Los cristianos no deben contentarse sólo con cumplir los mandamientos, tienen que dar un paso más, y ese paso es la bienaventuranza de Jesús que nos invita a romper el espiral de la violencia, el egoísmo y la envidia

HOOL, Champotón. – Fue un día especial para la feligresía que cada año visita la comunidad de Hool a fin de venerar la imagen  de la Santísima Virgen  de la Candelaria, cuyas festividades concluyeron este fin de semana con una procesión a la aguada del lugar en que se celebró la eucaristía encabezada por el párroco Luis Manuel Lemus Alfaro, quien convocó a no perder la esperanza y seguir el camino de Jesús, más en un mundo fuertemente dividido por la semilla de la violencia y el egoísmo.

 

Las festividades en honor a la  patrona de esta comunidad fueron bastante concurrida y los oficios religiosos son importantes dado que permiten la purificación y nos  hace dignos  de celebrar esta eucaristía, destacó el párroco Lemus Alfaro, durante la homilía en la orilla de la aguada, para posteriormente en procesión de los fieles regresar la imagen que fue subida al altar mayor de su iglesia.

Se tuvo la asistencia de peregrinos de distintas comunidades de la región y de otras entidades de la República Mexicana, creyentes que solicitaron la mediación de la Candelaria en aspectos de salud, otras por sus quince años de vida, por empleos,  entre otros favores y mandas, con los que muchos prometen regresar sin falta el próximo año.

"Estamos siempre ante  la especial protección de la siempre Virgen María, y de nuestra Virgen de la Candelaria, y el concedernos  su intersección profundizar nuestra fe, buscar el progreso de nuestras familias, por caminos de justicia, de esperanza, amor y paz", resaltó el clérigo.

Narró cuando Jesús descendió del Monte de los Olivos con sus discípulos y apóstoles, y se detuvo en un llano en que se encontraba mucha gente que había venido de Judea, Jerusalén, de la costa  de Tiro y de Sidón, mirando entonces a sus discípulos,  les dijo dichosos ustedes  los pobres porque de ustedes es el reino de Dios. Dichoso ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados,  dichosos ustedes los que lloran ahora, porque al fin reirán, dichosos son ustedes cuando los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del hijos del hombre, alégrense ese día y salten de contento porque su recompensa será grande en el reino de los cielos, pues así trataron a sus padres, a los profetas.

Se dio lectura al evangelio de la bienaventuranza, que es como un programa de vida que Jesús propone a sus seguidores y no podemos contentarnos con cumplir los mandamientos, tenemos que dar un paso más , y ese paso es la bienaventuranza, en un mundo fuertemente dividido por la semilla el egoísmo, la violencia,  Jesús nos propone un camino distinto, y nos invita a romper con  esa espiral de violencia, egoísmo y envidia.